Reuniones Científicas en el MARQ

CASTELL DE TIBI

AUTORES: Daniel Martí i Pérez (Arquitecto), José Ramón Ortega Pérez (Arqueólogo KORÉ Iniciativas Culturales)

 

El Castillo de Tibi se encuentra sobre una pequeña elevación al sur del actual núcleo urbano de Tibi. Su recinto se conforma por una torre de planta cuadrada realizada en tapial con una sola altura y un ingreso en su frente meridional en sillería con arco escarzano.  El recinto es de forma poligonal encuadrado por varios cubos en mampostería y lienzos de tapial combinados con otros en mampostería. En el interior se observa un recinto superior donde se hallan viviendas que aprovechan los desniveles, con un aljibe en su área oriental. Presenta un segundo nivel más bajo con más estancias y un imponente aljibe en la ladera norte. El conjunto arquitectónico se halla aislado con un foso en su lateral noreste, donde se ha excavado la misma roca del cerro para delimitar y proteger la fortificación.

A nivel histórico tenemos pocas referencias documentales, a finales del siglo XIX Roque Chabás observó que, merced a sus pactos con el rey de Aragón, el sayyid Abū Zayd debió apoderarse de los castillos de Castalla, Ibi y Tibi antes de 1248, pero no llegó a proponer una fecha concreta. Por su parte, Carmen Barceló sostiene que tanto la toma del valle de Castalla como la de Orxeta y Torres las realizó en marzo de 1244, mientras Jaime I y el infante Alfonso de Castilla negociaban no muy lejos, en Almizra (en el valle de Biar, justo al oeste de Castalla), el tratado que iba a fijar las fronteras entre el reino de Valencia y el (castellano) de Murcia. Otra referencia al castillo es un documento del año 1269 en el que se menciona un embargo a favor de Don Pedro Ferrando, hijo del rey, de los castillos y villas de Tibi y Penacadell.

En el conjunto del Castillo de Tibi no se ha realizado ningún tipo de intervención de conservación ni valorización del mismo más allá de una intervención arqueológica realizada por un equipo dirigido por Francisco Franco Sánchez en 1985 y trabajos de adecuación de los accesos realizados por el Ayuntamiento de Tibi. 

La actuación arqueológica del año 1985 fue fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento de Tibi y el l.N.E.M. Actuación que se centró en el recinto superior y la torre del castillo, donde se localizó todo un conjunto de estancias compartimentadas adaptadas al terreno, con dos aljibes, uno en el sector superior oriental y otro en la ladera norte de la fortificación. Además, se realizó la excavación de una cueva ubicada bajo la torre en el frente meridional de la fortaleza. De dicha actuación la mayoría del material exhumado es de época bajomedieval cristiana, de los siglos XIV y XV, aunque también se constata material almohade, fruto del nivel arqueológico islámico de esta fortificación.

En septiembre de 2018 se recibe el encargo de la Excma. Diputación Provincial de Alicante de la “Redacción del Plan Director del Castillo Almohade de Tibi” con la intención de establecer una serie de directrices de intervención y actuación que permitan la puesta en valor efectiva del importante monumento histórico y arqueológico que supone el Castillo de Tibi.

El principal objetivo del Plan Director será sentar las bases necesarias para la redacción posterior de proyectos (puntuales o de carácter general) y realización de diferentes actuaciones con el fin de que todas ellas estén englobadas dentro de un marco que permita estructurarlas.

Dada la escasez de información existente sobre el Castillo de Tibi ha cobrado especial importancia la recopilación y análisis de aquello existente tanto en lo respectivo a documentación escrita como a cultura oral y restos arqueológicos existentes.

Vinculado a la redacción de este Plan Director se realizó a inicios de 2019 un desbroce del castillo con su seguimiento arqueológico pertinente, que nos sirvió para delimitar y documentar la situación del castillo, y así  poder tener la documentación planimétrica y fotogramétrica de todo el conjunto fortificado.

Las intervenciones que propone el Plan Director no deben ser entendidas únicamente como una intervención física en la que se consolide o rehabilite aquello existente sino también como intervenciones a nivel cultural, museográfico o de difusión. Estas fases de actuación vienen acompañadas de una valoración de costes y de un estudio de sostenibilidad económica. 

Las fases de intervención combinarán actuaciones arqueológicas y de restauración, para que a la vez que se avanza en la recuperación volumétrica del conjunto se puedan documentar también sus niveles arqueológicos. Se plantea la excavación, investigación, recuperación y conservación de las ruinas para posteriormente musealizar aquellos espacios que resulten de mayor interés creando una serie de recorridos que permitan una correcta comprensión del conjunto arqueológico.

Uno de los principales criterios será el de mínima intervención permitiendo, no obstante, estabilizar, conservar y entender el conjunto del castillo. Los diferentes organismos dedicados a la conservación del Patrimonio Cultural han recomendado prácticamente desde principios de siglo XX el principio de la mínima intervención sobre el patrimonio arqueológico, desde la Carta de Atenas hasta la Carta de Cracovia.  

Otro de los criterios del plan es asegurar la reversibilidad de la actuación, planteando medidas que permitan que los elementos restaurados puedan ser modificados o incluso eliminados en un futuro sin afectar a la integridad de las preexistencias.

Finalmente se evitará que las intervenciones previstas puedan ser malinterpretadas por lo que se optará por sistemas de intervención que permitan la fácil identificación de los elementos originales y al mismo tiempo la percepción volumétrica de aquello que se pretende poner en valor.

Se plantea dotar al recinto de una serie de espacios que faciliten el acceso al castillo y que lo doten de los servicios necesarios para su correcto funcionamiento. Los espacios y servicios con los que deberá contar el Castillo de Tibi son los siguientes:

– Espacio para aparcamiento de vehículos con cabida para varios autobuses.

– Espacio de control de entrada y salida del recinto en el que se pueda llegar a instalar un espacio para la expedición de entradas y venta de documentos.

– Aseos públicos.

– Almacén de materiales y herramientas.

– Pequeña sala de exposición e interpretación para documentación del visitante.

– Espacios de información a lo largo del recorrido del conjunto.

Se considera que se debe plantear un tipo de construcciones ligeras, de bajo impacto en el lugar y fácilmente desmontable o ampliables.